miércoles, 9 de mayo de 2018

Atracción de talento a una ciudad inteligente



Durante mi juventud viví tres años en una maravillosa ciudad costera. Su sol, playas y exuberante vegetación invitaban a una vida relajada. Sin embargo, me recuerdo que en algunas de sus playas había grupos de jóvenes que tenían un dicho: “Solo locales”, este dicho daba a entender cierta exclusividad de esos jóvenes en el disfrute de la playa. Pero los tiempos han cambiado.

Cuando recibimos visitantes de otras ciudades, pueden traer potenciales beneficios sobre la economía de una región. La llegada de personas a cierta ciudad puede volverla más atractiva y beneficiar la actividad comercial y cultural. Es claro que las visitas también pueden traer problemas, como basura o contaminación sónica, por ejemplo.  

Pero ¿Qué pasaría si a una ciudad llegan personas talentosas? Y todavía más ¿Qué pasaría si las personas talentosas se quedan a vivir? ¿Qué impacto podría tener sobre una ciudad la residencia temporal o permanente de personas talentosas? Bueno, para contestar estas preguntas puede ser útil observar el mundo del deporte, cada temporada los equipos de diversas disciplinas protagonizan una intensa lucha por atraer a sus filas a los jugadores más valiosos y talentosos. Esto tiene mucho sentido. Un jugador talentoso puede cambiar el rumbo de un equipo, y si ese equipo tiene dos, tres o más jugadores brillantes, las probabilidades de éxito pueden ser mayores. Sin embargo, los jugadores valiosos desean pertenecer a un equipo valioso. Lo mismo sucede con una ciudad. Las personas talentosas y brillantes desean vivir en ciudades motivantes, con un entorno seguro y espacios públicos interesantes y atractivos. Especialmente cuando la posibilidad de trasladarse a vivir de una ciudad a otra es relativamente fácil.

Sin embargo, la idea planteada en el párrafo anterior no es nueva.  Les presento a la asombrosa ciudad de Florencia del siglo XV (Italia), Florencia es una población donde se desarrolló un impresionante dinamismo cultural y artístico conocido hoy día como   Renacimiento.  En esta época destaca el gobierno de la familia Médici, y entre estos gobernantes se encuentra Lorenzo de Médici quien promovió de forma entusiasta el desarrollo de las artes, encomendando producciones artísticas a Botticelli, Miguel Ángel y a Leonardo Da Vinci. También logró atraer a Florencia a Johannes Ghiselin, Alexander Agricola, y Heinrich Isaac, los cuales eran extraordinarios intérpretes y compositores musicales de renombrada fama. Por este tiempo Florencia experimentó una alta actividad comercial y bancaria, una extraordinaria producción literaria y artística, y un incremento de la investigación científica.  

Entre las personas talentosas que vivieron en Florencia podemos citar a los pintores: Leonardo Da Vinci, Perugino, Vasari, Bronzino, Miguel Ángel y Rafael. A los escritores: Maquiavelo, Boccaccio, Dante y Poliziano. A los arquitectos: Arnolfo Di Cambio, Sangallo, Bramante, Giotto y Brunelleschi. O los escultores: Giovanni da Bologna, Donatello y Giacomo della Porta.

Importante mencionar que algunos de los personajes mencionados ejercían diferentes disciplinas, como el caso de Leonardo Da Vinci, que fue pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo,​ artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista.

El centro histórico de Florencia fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1982 y es una ciudad reconocida a nivel mundial por su belleza y patrimonio artístico y arquitectónico.

Volviendo a nuestro punto, existen muchísimas personas talentosas en diferentes partes del mundo, especialmente porque vivimos en una explosión de conocimiento, donde las nuevas generaciones han entrado en contacto con poderosas herramientas de investigación y desarrollo, así como de aprendizaje, innovación y creación. La economía y aprendizaje colaborativo está en auge. Ya no genera valor el dicho “Solo locales”, ahora hay ciudadanos del mundo. Personas que pueden trabajar de forma conjunta aunque se encuentren en diferentes países. No obstante, si esas personas talentosas pueden vivir en nuestra ciudad, el poder de imagen y el valor agregado sería mucho mayor.

¿Qué te parece si logramos que nuestra ciudad sea motivante, atractiva, hermosa y amigable?

¿Qué te parece si nos determinamos a ser hospitalarios, buenos vecinos y ciudadanos?

¿Qué piensas de convertirte en un genio creativo, un noble empresario, un honrado político, un virtuoso maestro, un amoroso padre/madre de familia, un trabajador servicial, o un íntegro líder espiritual?

¿Te gustaría que tu ciudad fuera tan atractiva que alguno de los vecinos de tu barrio fuera una persona talentosa de clase mundial?